lunes, 29 de enero de 2018

La resurrección del clítoris-Capítulo 4

En realidad no hay nada por lo cual realmente preocuparnos…Es una lástima haberlo descubierto una vez que la temporada de verano está finalizando pero de todas formas quizá tenga una posibilidad de empezar nuevamente de cero con ese aire de frescura que tanto ansiamos en silencio. Porque la desventura que hemos vivido se ha cristalizado entre cuestionamientos tan absurdos que rayan la psicopatía enfermiza de un amor a punto de disolverse. Pero obviamente no puedo ni tengo la intención de inmortalizar cada una de las situaciones en las que mis equivocaciones lograron arruinarlo todo. No pretendo hacer de mis errores un argumento posible para enterrar lo que queda de mi autoestima dentro de un círculo vicioso de culpas y victimizaciones.
Luego de haber bebido media botella de gin durante toda la tarde con la única intención de mitigar la fobia que me produce para dar clases de yoga, volví con la moral metida en uno de los bolsillos de mi jean sucio y agujereado. Pero no me arrepiento de nada, estoy preparada para enfrentar las consecuencias de mis actos, tal vez porque he decidido darle el nivel de importancia a lo que realmente me hace bien. Paula es una de las personas que quiero rescatar del vertiginoso paracaídas que suele ser mi estado anímico.

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