lunes, 29 de enero de 2018

La resurrección del clítoris-Capítulo 28

No he actuado de la manera debida o como al menos lo había planeado. No pude reaccionar ante la ausencia de Paula. He querido mantener mi actitud de individualismo impuesto que estratégicamente había trazado para los últimos días. Creo que esa sonrisa que por momentos resurge en su rostro termina con cualquier vestigio de resentimiento que pueda haber acumulado. Cuando la aceptación aparece no puedo hacer más que disfrutar de cada minúsculo gesto de amor que ella pueda brindarme. Soy tan débil. Quizá esa sea la única respuesta que necesito realmente para mantenerme en paz: Paula.

No hay comentarios:

Publicar un comentario